CHICAGO UNDERGROUND 2004 “Protomersh promueve el uso de la música del pasado para reconvertirla en algo nuevo, algo así como lo que las bandas de la British Invasion (las buenas) hicieron con el blues. Pero no a base de recalentar una subcultura que de tan poco subversiva puede darse por muerta. Como el punk (y toda esa terriblemente aburrida nadería inspirada por Chicago del post-esto y el post-aquello), donde todo el mundo está tan colgado en seguir una “ética” o unos postulados de escuela de arte, que olvida que ¡hey! (golpéate la cabeza con fuerza ahora mismo) ¡ANTES QUE NADA, VAS A VER A LOS GRUPOS PORQUE ES DIVERTIDO!” Estas palabras de Brian Costello (instigador de Protomersh y batería de Functional Blackouts) impresas en el libreto del recopilatorio “Maybe Chicago?” resumen, con certeras dosis de humor y mala baba, una opinión generalizada entre aquellos que siguen, promueven, ejecutan o describen lo que viene ocurriendo en el underground de Chicago desde hace un par de años: hay vida más allá del post-rock, el avant-rock, el out-jazz, el neo-funk o el meta-post-core (glups!), término este último acuñado por el compañero Veintitrés en su enjundioso artículo sobre la realidad musical más intelectualizada -y publicitada- de Chicago, aparecido en Ruta 190. Nos vemos en la obligación de regresar a las calles de la Ciudad del Viento para tratar de poner luz sobre lo que se viene cociendo en un circuito de bandas y clubes que, con altas dosis de entrega y humildad y un profundo sentimiento de hermandad, está empezando a golpear en el cogote de los cronistas musicales más despistados de EEUU. Es difícil –y añadiría que innecesario- tratar de vaticinar si esta escena subterránea puede llegar a convertirse en “la nueva Detroit”, aunque bien es cierto que el (moderado) éxito de The Ponys nos ha servido a los escribas recién llegados a tan fértil terreno de lustroso caballo de Troya con el que entrarle a Chicago por la trastienda. Pero sería deshonesto por mi parte atribuirle el “mérito” de la existencia de este repaso rutero en exclusiva a Jered, Ian, Melissa y Nathan. Fue la fulgurante visita de Tyrades a Barcelona (por cortesía del sello madrileño Holy Cobra Society y gracias a la valentía de Senén Armengol, ¡gracias!) la que echó la piedra a rodar y la entrevista que con ellos realicé la que me animó a dar voz a los protagonistas directos del asunto. No están todos los que son, así que busca, compara y si encuentras algo mejor.... léelo. PONYS En un mundo mejor –más justo, menos idiotizado- “Laced With Romance” sería uno de los discos de 2004. O, como mínimo, el debut del año. Pero va a ser que no, y los que seguimos fijándonos en las listas anuales como capullos volveremos a darnos de bruces con la triste realidad: allí fuera no se enteran de nada. The Ponys sacan varios cuerpos de ventaja a sus vecinos en repercusión mediática, pero tras haber recogido opiniones entre personal de distinto pelaje, llego a la conclusión de que son demasiado complejos para los punks y demasiado clasicotes para los “post-esto y aquello”; don, en definitiva, el grupo ideal para el rutero abierto de miras (sí, yo sigo creyendo que existe, ¿tú no?). Tras grabar sendos singles, convertidos ya en objetos de culto, para Big Neck y Contaminated, Larry Hardy les echó el guante y entraron a grabar su primer LP para In The Red bajo el amparo de Jim Diamond. Ya tardas en comprarlo. Nihilismo postmoderno (“Let’s Kill Ourselves”) y narcisismo de vanguardia (“I Love You ‘Cause You Look Like Me”), ¡toma ya!. Hablamos con Jered, vocalista y guitarra rítmica, también al frente de The Hot Machines. Próximamente de gira por España. Ya tardas en pillar la entrada. ¿Notabais la expectación que “Laced With Romance” había levantado a raíz de vuestros singles? Para nada, no éramos conscientes de ese interés, aunque supongo que es bueno saberlo. Ya estábamos bastante excitados por el mero hecho de haber grabado el disco; pusimos todas nuestras energías en él y fue muy emocionante cuando finalmente lo tuvimos en nuestras manos, un sentimiento indescriptible, un auténtico subidón. ¿Cómo es que habéis tardado casi tres años en grabarlo? Lo cierto es que grabamos lo que creíamos que iba a ser el disco a finales del otoño de 2001. Mandamos varias copias para ver si alguien mostraba interés en editarlo, pero nadie nos respondió a excepción de Dave Crider, de Estrus, que nos dijo “gracias, pero no, gracias”. Cuando Larry Hardy, de In The Red, nos dijo “hagámoslo”, Ian hacía un tiempo que estaba en el grupo y con él habíamos escrito nuevas canciones y alcanzado un sonido más guitarrero. “Laced with romance” es un reflejo del nuevo impulso que nos dio su entrada, con algunas canciones de ese “primer disco” regrabadas para la ocasión. Tocasteis en el showcase de In The Red en la última edición del festival SXWX. ¿Cómo fue la experiencia? Fue un show increíble. El SXSW es una especie de Mardi Gras para la gente de la industria, pero por encima de todo fue una experiencia positiva para nosotros. Tocar con tantas bandas de In The Red fue una satisfacción tremenda; sonamos muy distintas las unas a las otras, pero en su conjunto el showcase quedó muy compacto. Había un sentimiento familiar entre las bandas del sello, nos ayudábamos y animábamos constantemente y eso es algo que te llena mucho como músico y como persona. ¿Cómo ha sido crecer en Chicago para un amante de la música? Llevo viviendo en Chicago desde hace unos siete años, pero mis abuelos son de aquí y me he pasado buena parte de mi infancia y adolescencia recorriendo las tiendas de discos y siguiendo lo que se cocía a nivel de bandas. Cuando me trasladé a vivir, a mediados de los 90, la escena musical era bastante aburrida y, además, era menor de edad y no me dejaban entrar en los clubs para ver los conciertos. Pero desde hace unos años la cosa ha cambiado mucho: más salas donde tocar, un montón de bandas, y casi todo el mundo que gira por EEUU pasa por aquí. El panorama de las tiendas de discos sigue siendo bastante deprimente, porque hay pocas que tengan ese ambiente especial que todo aficionado precisa, ya sabes, poder charlar con la gente que trabaja en ella, escuchar un disco por el que sientas curiosidad, tomarte un café mientras buceas entre las cubetas... Por otro lado, como músico es fácil montar tu banda y conseguir bolos, pero casi imposible vivir de ello: tenemos curros de mierda para pagar las facturas, pero nuestro principal trabajo es ser The Ponys. ¿Cómo valoras el recopilatorio de bandas de la ciudad, “Maybe Chicago?”, editado por Criminal IQ Records y qué opinas de la escena musical de la ciudad? Grabé a casi todos los grupos que participan en él, de ahí que la producción suene un poco a lo-fi de mierda. Pero fue un proyecto guay en el que trabajar y me divertí mucho saliendo de juerga con la gente de Functional Blackouts, Dirges, Veedee, Twat Vibe, Tyrades y demás. Me gusta la piña que se ha formado entre los grupos y no creo para nada que se esté creando un hype con esta escena, eso es algo que no me gustaría ver. Lo cierto es que están sucediendo un muchas cosas aquí, con un buen puñado de bandas excelentes haciendo música increíble, pero creo que la mayoría de ellas no tendrán la posibilidad de ser escuchadas fuera de Illinois. Por eso es importante el trabajo de sellos como Criminal IQ, que están editando singles y discos de grupos de Chicago para que la gente de todo el país, incluso gente del extranjero, pueda conocerlos. ¿Cuéntame como fue el acuerdo con Larry Hardy? Justo antes de que Melissa y yo saliéramos de vacaciones para Los Ángeles, Larry nos llamó para decirnos cuánto le había gustado el single que Alicja nos había editado en Contaminated Records y las ganas que tenía de quedar con nosotros para charlar. Le dijimos que íbamos a estar dos días en L.A. y que debíamos vernos. Íbamos a encontrarnos en el show de Modey Lemon, pero como al final se canceló acabamos en un apestoso karaoke que había en la misma calle de la sala de conciertos. Procedimos a emborracharnos a base de tequilas y, en un abrir y cerrar de ojos, nos tenías a los tres cantando de forma lamentable y dándonos un apretón de mano en señal de etílico acuerdo discográfico. Fue una noche realmente divertida. Evert, de Grunnen Rocks, asegura que sois el futuro del rock’n’roll. Según tú, ¿qué bandas están haciendo cosas realmente excitantes hoy en día? Me encantan Clinic, no escuchaba nada parecido desde el debut de Laika. The Lost Sounds llevan cinco o seis años haciendo música jodidamente extraña y jodidamente increíble. Pero no le pido a todos los grupos que hagan algo novedoso; en Chicago tenemos bandas cojonudas como Afflictions, The M’s, Functional Blackouts, Plastic Creamwave... Y del resto del país me encantan Gris Gris, Black Lips, A-Frames, o esa banda de Montreal con la que hicimos un show, Arcade Fire, ¡son buenísimos! ¿Cuándo os podremos ver en España? Hicimos unas cuantas fechas en Inglaterra y Holanda el pasado mes de mayo que fueron indescriptibles para nosotros: nuevas experiencias, nuevos países, gente estupenda, auténticos fans, clubs magníficos... Estamos mirando de regresar este otoño con The Lost Sounds, en una gira que promete muchísimo. Tenemos muchas ganas de ir a España y que aquellos que disfrutan con el disco lo hagan con nuestro directo. Tortoise, Trans Am, Sea and Cake, June of 44, HIM, Jim O’Rourke, Sweep The Leg Johnny… ¿qué significan estos artistas de Chicago para ti? ¿A crees que se debe el interés actual que suscita la escena punk-rock underground? Esos nombres que citas llevan muchos años haciendo música y han dejado su huella en la historia de la ciudad, generando una repercusión mediática interesante pero excluyente. No sólo existe eso en Chicago. Para serte honesto, no tengo ningún disco de esas bandas, a excepción de Jim O’Rourke (básicamente porque ahora toca con Sonic Youth), pero conozco lo que hacen y me gusta, aunque hay grupos con los que no acabo de conectar. El interés que despierta el underground ahora mismo se debe a que hay mucha gente metida en ello: muchos grupos, muchos conciertos, mucho público. Lo mejor es que puedes ver a grupos muy distintos entre sí tocando en un mismo concierto; hay quien piensa que al hacer punk-rock todos los grupos sonamos igual, pero si escuchas “Maybe Chicago?” verás que eso es totalmente falso. ¿Qué pasaría si Chicago se convirtiera, para los media y las discográficas, en una nueva Detroit o una nueva Seattle? No me gustaría ver en Chicago lo que ocurre en Detroit; además, creo que la escena aquí es demasiado diversa como para ser clasificada como “Chicago music”. Si te das una vuelta por Detroit verás como han cambiado las cosas desde que todo el mundo ha fijado su atención en ella, algunos cambios han sido positivos, pero otros han sido muy perjudiciales y pueden poner muy cuesta arriba el futuro de la “escena”. En una reseña para “Get Real Detroit”, Natalie Haddad decía: “Hoy en día, el rock como herramienta revolucionaria no es un imposible, es un ejercicio de futilidad. El espectáculo perdura a través de la re-presentación y The Ponys están re-presentando una moda... Sin nada que apoye una revolución rock, la única fantasía que se promueve es la de la diversión. Y eso es lo que ha llevado tan lejos a The Ponys. Hasta que llegue la revolución, es un buen purgatorio para una banda de rock”. ¿Qué opinas? Creo que necesita salir del espacio exterior y regresar al planeta Tierra. Su afirmación me parece un poco efectista para una crítica de rock. Lo último que nos preocupa es cómo vestirnos, a excepción de Melissa, pero eso son cosas de chicas. No tenemos nada que ver con el rollo “fashion”, hacemos la música que queremos y te aseguro que no es nuestra intención iniciar ningún tipo de revolución. Todo el mundo sabe que nuestro gobierno apesta, pero no necesito escribir un disco sobre ello; y aunque lo hiciera no lo notarías, porque sería tan raro, con un sonido alegre y unas voces depresivas que en ningún momento mencionarían a Bush. www.theponys.com “Laced With Romance” (In The Red, 04) “Prosthetic Head/ How does it Taste?” 7" (In the Red, 04) “Wicked City/ Little Friends” 7” (Big Neck, 04) “So Sentimental + 2 songs” 7” (Contaminated, 03) “Maybe Chicago?” Comp. (Criminal IQ, 03) TYRADES Sólo los satanizados foros de Internet se hicieron eco de su visita a Barcelona, de no ser por ellos a ver quien es el guapo que se acerca al Màgic un miércoles por la noche. Decir que su show fue uno de los más impactantes del presente curso baloncestístico puede sonar algo (¿muy?) snob, pero así lo recordamos algunos de los allí presentes. Y, ¡qué diablos!, me gusta poder sacar pecho por mi pestilente ciudad al recordar que, como me dijeron ellos al finalizar el bolo, era la primera vez en tres años que llevan juntos que tocaban más de media hora y hacían un bis. Su debut homónimo te hinca el diente en las gónadas sin bajarte la bragueta y te arranca el prepucio de cuajo en plena erección. Puro y duro art-punk attack, nuevamente plasmado en disco por obra y gracia de Jim Diamond. Charlamos antes del concierto con Jimmy Hollywood –guitarrista, presente también en Baseball Furies-, Robert Miscellanous –bajista-, Robert –batería- y Jenna Tyrade –cantante de hipnotizante presencia escénica. Sí, maldícete por habértelos perdido. ¿Qué os parece la atención que está despertando la escena de Chicago últimamente? Jimmy: Desde dentro es un poco difícil de valorar la repercusión mediática de todo esto, pero supongo que es algo bueno para las bandas. Yo he visto a los Ponys creciendo en popularidad, con reseñas de su disco y sus shows por todas partes, y me alegro por ellos como por el resto de bandas que conocemos. ¿Y cuán importante ha sido el recopilatorio ”Maybe Chicago?” en todo ello? Robert: Creo que es un poco pronto para analizar su repercusión real, no hace tanto que salió y fue en un sello, Criminal IQ, que está empezando y no tiene una distribución lo suficientemente potente como para llegar a todos los rincones del país. Traemos algunas copias con nosotros, para tratar de difundir un poco qué se cuece en nuestra ciudad. Jimmy: La mitad de las bandas del recopilatorio ya se han separado. Además, Jered se encargó de grabarlo todo y estaba aprendiendo cómo funcionaba su 16 pistas mientras lo hacía, con lo que el sonido final es bastante mierda. Frankie: Cuando nosotros llegamos a Chicago, Ponys y Functional Blackouts estaban empezando, apenas tenían canciones para dar un concierto. Todo ha ido muy rápido, pero si existe un hype atañe sólo al moderado éxito que puedan haber tenido sus respectivos debuts; poco más acerca del resto de bandas de Chicago podrás leer en la prensa nacional. Jenna, no habías cantado en ningún otro grupo antes, ¿cómo recuerdas el primer ensayo con Tyrades? Fue una experiencia interesante y totalmente nueva para mi. Bebimos mucho vino, tocamos unas cuatro o cinco horas... hasta que se acabó el vino y decidimos que había que parar. Cuando entré por primera vez a grabar sentí una mezcla de nerviosismo y excitación, pero tanto los chicos como Jim me hicieron sentir muy cómoda y todo surgió de forma muy natural. ¿A qué se debe la corta duración de vuestros shows, que raramente sobrepasan los 20 minutos? Jimmy: En Chicago es normal que en una noche toquen juntos tres o cuatro grupos, con lo que tocar más de la cuenta se considera una falta de respeto para con tus compañeros de concierto. Por otro lado, personalmente no deseo ver a ningún grupo, ni tan siquiera mi favorito, tocar más de media hora, porque en con ese tiempo ya tendrían que haberme dejado boquiabierto. Prefiero quedarme con ganas de más que bostezando y mirando el reloj; eso es lo que pretendemos nosotros: dar un show fulminante y loco y que la gente se quede atónita y hablando de nosotros. Frankie: También hemos comprobado que cuanto más tocamos más posibilidades hay de que algo se rompa y nos joda el concierto, con lo que cada vez vamos acortando más y más (risas). Nos gusta hacerlo entretenido y energético, sin tiempo para el aburrimiento, sin palabrería entre canciones ni presentaciones de los miembros o de las canciones, sin agradecimientos a la audiencia, sin decirle a la gente que tenemos discos para vender... ¿Cómo reacciona el público? Frankie: En EEUU tenemos una expresión que es “¡Boooo!”, no sé si tiene traducción al español (risas). Jimmy: Aunque a alguien no le guste nuestra música, creo que vale la pena acercarse a vernos para flipar con cuatro locos haciendo el ganso, a tope de energías. No, en serio, por ahora nos han tratado bastante bien y eso que procuramos tocar ante todo tipo de público: compartiendo escenario con Ponys, Functional Blackouts o Miss Alex White o tocando junto a grupos de la escena hardcore, en un sótano o en un club grande, lo importante es que nos vea cuanta más gente mejor. Robert: Es un poco raro para ver a chavales en nuestros conciertos con corbata y chapas que no conocemos de nada, porque en Buffalo el público de todos los shows underground de la ciudad era el mismo. Antes de empezar a tocar, dabas un vistazo al local y decías “¿Dónde coño está Brad?” (risas). Ahora es diferente pero también más estimulante. Jimmy, ¿por qué crees que los Tyrades están recibiendo más atención que Baseball Furies? Aquí en Europa, en dos de los cuatro shows que hemos dado ha venido gente a preguntarme cuando iban a tocar allí los Furies. Ahora mismo, en EEUU, se está hablando más de Tyrades porque no hace tanto que sacamos el disco y estamos dando muchos conciertos, pero supongo que cuando los Furies saquemos el próximo disco en unos seis meses la prensa volverá a fijarse en nosotros. ¿Qué banda con la que habéis compartido escenario os ha impactado más? Jimmy: Sin lugar a dudas, The Black Lips. Son increíbles. No llegué a ver a The Mummies, pero no creo que exista hoy en día un grupo con tipos tan retrasados como los de The Black Lips (risas). Bueno, quizá The Spits o Sweet J.A.P., que son buenos amigos. Tengo este problema, ¿sabes? Veo a The Marked Men y pienso “¡Oh, son mi banda favorita!”, pero entonces veo a The Black Lips y pienso “¡Oh, son mi banda favorita!”, y así sin parar (risas). Recuerdo cuando Odie, de Baseball Furies, me dio el primer disco de Marked Men y me dijo “Jimmy, este es tu disco, tiene todo lo que te gusta”. Les adoro, pero odio tocar con ellos, son amigos y me encantan, pero no puedo salir a tocar después de ellos, no hay nada que hacer. ¿De qué artistas os reconocéis deudores? Jimmy: Cuando empezamos queríamos sonar como todas esas bandas del sello Dangerhouse, tan crudas y viscerales. Había algo puro e inalcanzable en esa primera ola de bandas punk angelinas, como X, Gun Club o Germs, que pese a decantarse cada una por un sonido, había algo que las unía de una forma muy especial. Frankie: La idea era hacerlo simple y directo, pero con un toque personal y arty, si quieres. Punk ethos: alto, rápido y corto. ¿Cómo es trabajar con sellos pequeños como Big Neck o Shit Sandwich? Jimmy: Está bien porque sabes que trabajan motivados por el amor a la música y no para hacerse ricos a tu costa, pero a veces puede resultar algo frustrante porque al no haber mucho dinero no pueden hacer tiradas muy grandes. Pero creo que también es interesante labrarse una reputación a base de singles en sellos pequeños, porque también ayudas a que iniciativas como las suyas no desfallezcan en su empeño. Norah, de Shit Sandwich, nos dijo que vendió 500 copias de nuestro single en dos días y que con el dinero que ganó podrá financiar el disco de otro grupo, y eso es algo maravilloso. “Tyrades” (Broken Rekids, 03) “I Am Homicide” 7" (Shit Sandwich, 04) “Stain On Me” 7" (Rip Off, 02) “I Got A Lot” 7" (Broken Rekids, 02) “Detonation” 7" (Big Neck, 01) Recopilatorios: “Maybe Chicago?” (Criminal IQ/Proto-Mersh, 03) “Hodge Podge & Barrage From Japan Vol.4” (1+2, 03) “The Necessary Effect, Screamers Songs Interpreted” (Extravertigo /Xeroid, 03) “It Came From Uranus” (Pro-Vel Records, 03) http://www.kalium.nl/tyradespress.html FUNCTIONAL BLACKOUTS Los más majaras del lote. Caótico, histérico, abrasivo y sucio, este quinteto de la enajenación –a saber: Dirt Mark, Mac Blackout, Chris "dR.fILTH" Fist, Ron Cozumel y Brian Costello, nuestro interlocutor- ha perpetrado el disco más punk del año, aquel por el que mojarían sus panties los seguidores del sello Rip Off. Menos ruidistas que los Hunches, pero tan dañinos como ellos, los Functional Blackouts han abierto el debate entre aquellos que señalan sus claras deudas con el hardcore de Adolescents o Minor Threat y los que escoran su tronco genealógico exclusivamente hacia el primer punk angelino de Screamers o Germs. Sea como fuere, lo cierto es que su motor chupa de muy distintos carburantes para rugir cual kamikaze nipón sobrevolando Pearl Harbor en pleno ataque epiléptico. Nadie ha captado mejor su esencia que los añorados chicos de www.blankgeneration.com, quienes finiquitaron la reseña de su debut con un muy elocuente “Fuck convention, fuck art-punk, fuck techno, fuck garage rock, and fuck you”. Pues eso. ¿Cómo se formó la banda? Cuando me trasladé a Chicago desde Gainesville, Florida, hace siete años, puse anuncios por toda la ciudad para conocer a gente con la que tocar. Puse todos los grupos que me gustaban por aquel entonces, procurando que la lista fuera lo bastante confusa como para ahuyentar a los modernillos: Germs, Smog, Albert Ayler, The Urinals, Tiger Trap, Feederz, Husker Du, Flipper, Minutemen, Television, etc. Dr. Filth vio uno de los anuncios y flipó tanto con que alguien conociera a The Urinals que me llamó. Las cosas no acabaron de cuajar y decidimos dejarlo. Tres años más tarde, en el día de San Patricio, Chris se me acercó en una fiesta y me dijo que estaba montando un grupo con unos amigos y que necesitaban un batería. Hacía mucho que no tocaba, pero pensé que estaría bien darle una nueva oportunidad y que sería algo divertido para ese verano; la cosa fue cuajando, tocábamos cada vez mejor, y aquí estamos. ¿Es fácil para los chavales de Chicago como vosotros montar una banda, dar conciertos y vivir de ello? Como sabrás, hay un montón de bandas geniales, pero el problema aquí es que tanto los propietarios de los clubs como los que llevan su programación son muy conservadores y sólo se mueven por la pasta que puedan sacar de todo ello. Esta es mi teoría acerca de por qué no oyes hablar más a menudo acerca del punk-rock facturado en Chicago durante los años 70 y 80 y el capítulo sobre Big Black en “Our Band Could Be Your Life” lo confirma: Al ser tan conservadores, prefieren apostar por grupos complacientes y poco amenazadores, y como este mundo asqueroso abunda en grupos así conozco muchos otros que se están comiendo los mocos. Aparte de The Ponys, no se me ocurre nadie que esté viviendo de esto. El único programador con los cojones suficientes para creer en su instinto y no dejarse amedrentar por aquellos que le decían que éramos demasiado alocados, ha sido Darius Hurley, que también es el jefe del sello Criminal IQ. ¿Cómo planificaste y ejecutaste un proyecto tan ambicioso como “Maybe Chicago?”? A finales de 2002 estaba tan harto de ver como todas esas bandas maravillosas eran menospreciadas por la prensa local que decidí que había que hacer algo al respecto. Mi primera idea era que cada banda se metiera en distintos estudios para grabar, pero como nadie tenía un dólar, Jered acabó yendo a sus locales de ensayos a grabarles. Todo el mundo participó en el proyecto con entusiasmo, excepto un grupo cuyo manager era el mismo capullo que hacía dichas funciones para Naked Raygun y que creyó que sería malo para su carrera. No veas como se arrepienten los pobres... ¿Por qué elegiste a Jered como productor y decidiste implicar a Criminal IQ? No sé una mierda acerca de editar discos. Quería hacer un recopilatorio, pero no tenía ni idea de cómo hacerlo. Sabía que Jered entendía un par o tres de cosas acerca de cómo grabar a los grupos y Brian Nervous fue una gran ayuda a la hora de las mezclas finales. El resto fue una mazcla de primesas inclumpidas, malentendidos y poco presupuesto, pero Criminal IQ se cruzó en el camino para salvarme el culo y darle el toque final al asunto y que todo acabara cuajando. Mucha gente me ayudó en mi odisea: Jered, Todd Killings, Brian Nervous, Jimmy Hollywood, Robot Tyrade... ¿Cómo recuerdas la fiesta de presentación con Baseball Furies, Manhandlers, VeeDee y Miss Alex White? ¡Genial! A pesar del técnico de sonido del Double Door, que creo que es “muy muy importante” (sic). Maldito capullo. Desgraciadamente, ese fue el último concierto que Miss Alex White dio junto a Chris Playboy. Fue algo trágico, sin sentido y desesperante, de lo que tardaremos mucho en recuperarnos. ¿Cómo te lo haces para presentar el "Brian Costello Show”, tocar la batería con los Blackouts, dar clases de ficción literaria en el Columbia College y además estar inmerso en todo tipo de nuevos proyectos para animar las escena local? Ninguno de estos trabajos me ocupa 40 horas semanales y raramente interfieren el uno con el otro. Algunos días tengo muchísimo trabajo, pero la mayor parte de las semanas me lo tomo con calma y puedo pensar en organizar fiestas, conciertos y demás locuras. Me gusta todo lo que hago, así que no siento que esté ocupado haciendo algo agobiante. Tortoise, Trans Am, Sea and Cake, June of 44, HIM, Jim O’Rourke, Sweep The Leg Johnny… ¿qué significan estos artistas de Chicago para vosotros? Nada. Son enervantemente tediosos, en especial Jim O’Rourke. ¿A qué crees que se debe el todavía tímido interés mediático que despierta la escena punk underground de Chicago? Brian: Se fijan en ella por que las bandas son muy buenas. Sería feliz si las revistas se molestaran en darse cuenta que existimos, porque lo cierto es que la prensa local apenas habla de lo que está pasando, con dos honrosas excepciones, y a nivel nacional sólo se interesan por The Ponys. Me alegro por ellos, pero espero que algun día dediquen unas míseras líneas a hablar de Vee Dee, Triades, Kruncies, Headache City y el largo etcétera. ¿Por qué elegisteis hacer “Land of Treason”? Brian: Al volver a casa de una fiesta en la que habíamos tocado, puse (GI) en el tocadiscos y cuando sonó “Land of Treason” flipé al darme cuenta que esa noche habíamos sonado como los Germs. La escuché una y otra vez, hasta convencerme de que era una gran canción para meter en el disco. ¿Qué grupos han marcado a The Functional Blackouts? Germs y Electric Eels a todos. A mi, además, Captain Beefheart, The Who y Minutemen. ¿Objetivos inmediatos? Sacar otro LP. ¡Será todavía más loco! http://www.criminaliq.com/fbs.html “The Functional Blackouts” (Criminal IQ, 04) “1 - 900 - Get – Inside” 7" (Goodbye Boozy, 03) “Functional Blackouts” 7" (Electrorock, 02) “Maybe Chicago?” Comp. (Criminal IQ, 03) MISS ALEX WHITE No le gustará que se lo digas, porque no juega a ello y porque tiene más pelotas que tu, yo y sus vecinos juntos, pero es la chica mimada de la “escena”, todos la quieren. Formó su primera banda, The Psychotic Sensations, a los 14 años, y a los 16, el dueto guitarra-batería The Red Lights, junto a su tristemente fallecida amiga Alisa. En abril cumplió 19 años. Dos meses antes había perdido en un trágico accidente a su mejor amigo, Chris Playboy, con el que había formado el dúo Miss Alex White & Chris Playboy, una de las sensaciones del circuito y firme promesa a raíz de sus intensos shows y lo contagioso de su 7” de debut. Trabajadora voraz, de natural agitadora (impagables sus intervenciones como Shirley Temporary en el foro de www.garagepunk.com) y compositora de urgentísima productividad, Alex White canta y toca la guitarra en The Hot Machines, junto a Jered (Ponys) y Matt Billiams (Baseball Furies), amén de planear próximos lanzamientos a través de su pequeño sello Missile X Records. ¿Qué te empujó a unirte a Jered y a Matt para formar the Hot Machines? Se acercaron a ver uno de los primeros conciertos que dimos Chris Playboy y yo, en un pequeño bar de la parte baja de la ciudad llamado Cals. Nos conocíamos desde hacía algunos meses, pero fue esa noche cuando se decidieron a pedirme que tocara con ellos. Ellos habían estado juntos en The Guilty Pleasures, que acababan de disolverse, y querían montar un nuevo grupo con alguien que “aún” no formara parte de la incestuosa escena de Chicago, donde todo el mundo ha tocado con todo el mundo. Empezamos a practicar la semana siguiente a nuestro encuentro y debutamos como cabezas de cartel en el Double Tree al cabo de un mes. Creo que eres menor de edad, ¿tienes problemas para tocar en los clubs por ello? Cumplí 19 el pasado 30 de abril, ¡el mismo día que Wayne Kramer y Willie Nelson! La mayoría de clubs no me ponen trabas si acudo a tocar, pero como a veces hay algún gordo estúpido con ganas de joderme, he aprendido a colarme en los sitios: reventar cerraduras, saltar vallas, trepar por escaleras de incendios, escabullirme entre la gente hacia la puerta trasera... No tengo ganas ni de hacerme con un carnet falso ni de cumplir 21, porque los shows merecen mucho más la pena cuando para poder hacerlos te has pasado media hora colgada de una escalera de incendios. Sé que la trágica muerte de Chris Playboy causó un gran impacto en la escena de Chicago. ¿Cómo te encuentras en este momento y qué recuerdos tienes de él como amigo y músico? Chris Playboy era mi mejor amigo. Era el ser humano más dulce, atento y maravilloso que jamás he conocido. Éramos inseparables, dormíamos juntos de forma platónica, cocinábamos juntos, hacíamos de jardinero juntos, dábamos paseos con su Scooter, disparábamos en el bosque y tocábamos muchísima música juntos. Al compartir tantos momentos, nos comprendíamos el uno al otro a nivel emocional y musical; podía estar improvisando los primeros acordes de una nueva canción que él sabía exactamente hacia donde iba a ir y llegábamos juntos, clavando el ritmo. Chris Playboy era un batería increíble, con un ritmo endiabladamente único; tenía un estilo único, porque su background rock le procuraba una precisión matemática con la que él jugaba de forma muy extraña para suplir la ausencia de bajo y guitarra secundaria. Siempre venía a mi casa para ayudarme con mi ampli, que pesa más que yo, con una sonrisa en la boca. Era una persona extremadamente excepcional, y nos preocupábamos mucho el uno por el otro. Me es harto imposible expresar el vacío que siento, y se me inundan los ojos de lágrimas al pensarlo. Es realmente difícil percibir la vida de forma positiva cuando una persona como Chris puede estar cruzando la calle tras despedirse de su novia y ser brutalmente atropellado y arrastrado por un conductor borracho. Estoy feliz porque le dije que le quería cada día y siempre me vienen buenos recuerdos de nuestra relación, siento que le dije todo lo que deseaba decirle mientras estuvimos juntos, y rezo porque siga cerca de mi cada minuto de lo que me queda por vivir. ¿Cuéntame el nacimiento del sello Missile X? Chris y yo teníamos un puñado de contratos discográficos apestosos, así que decidimos dejar de beber y comer por unas semanas y, milagrosamente, logramos reunir el dinero suficiente para empezar juntos con Missile X Records. Pensábamos: “Hey, si estos malditos capullos pueden hacerlo, ¿por qué no empezar nosotros un sello y llevarlo como a nosotros nos plazca?”. Lo hicimos y editamos nuestra única referencia, el 7” de Miss Alex White & Chris Playboy. Planeábamos hacer nuestro primer LP este verano, pero obviamente no tuvimos la oportunidad. Afortunadamente, sin embargo, Larry Hardy –quien NO es un maldito capullo- se ofreció a sacar un directo con el último concierto que dimos, el de la presentación del recopilatorio “Maybe Chicago?” en el Double Door, unas semanas antes de que mataran a Chris. Estoy muy contenta de trabajar con Larry, salimos juntos cuando estuve en Los Ángeles hace un mes y nos lo pasamos en grande. Tiene un gusto musical excelente y está editando cosas de algunos de mis grupos favoritos, como Clone Defects, Reigning Sound, Ponys o Hunches. En cualquier caso, tengo la intención de seguir con Missile X Records, a pesar de la muerte de Chris. Al principio quería pararlo todo y olvidarme del sello, pero me di cuenta que hay muchas bandas buenas a las que me encantaría ayudar. Acabo de lanzar un 7” de los Dirges, la banda de Ross, de The Brides, y A-Ron, de Baseball Furies. Y para este otoño tengo previsto sacar un single muy especial de The Spits. ¿Cómo valoras el proyecto “Maybe Chicago?” y tu aportación? Ese recopilatorio fue una idea genial de Brian Costello, de los Functional Blackouts, y Darius Hurley, que dirige el sello Criminal IQ. Captura la escena de Chicago de mediados de 2003, ya que de hecho la mayoría de las bandas presentes ya se han disuelto. Representa, en definitiva, una interesante y exclusiva mirada a lo que ocurría aquí hace dos primaveras. Jered grabó las canciones de Hot Machines en el sótano de Matt, hicimos las partes vocales en su jacuzzi y lo mezclamos en su comedor. Creo que lo tuvimos listo en un día. Fue muy divertido y un experimento alocado, ya que era la primera experiencia de Jered con su 16 pistas. Las grabaciones son bastante toscas pero, ¡vanga ya!, han sido realizadas en locales de ensayo de hormigón. ¿Qué te parece la atención que las revistas le prestan a los Ponys y cómo crees que puede ayudar al resto de grupos de la “escena”? Estoy muy contenta por mis amigos. The Ponys son una banda fantástica y están recibiendo el interés de la prensa porque su disco está llegando con fuerza a todos los rincones del imperio r’n’r internacional. En cuanto a si eso puede ser de ayuda, tengo mis dudas. No estoy tan siquiera segura de cómo puede ser de ayuda que alguien se haga popular, y te aseguro que no es algo que haya afectado a nuestra escena. No es algo como el “efecto Detroit”, cuando la popularidad de White Stripes iluminó a sus bandas hermanas, como Von Bondies o Hentchmen. La popularidad les llegó a ellas porque son buenas bandas con buenas intenciones, no como algunas bandas de Chicago que se afanan por lograr el éxito y fracasan miserablemente. La única consecuencia de la popularidad de los Ponys es que Hot Machines no podemos tocar tanto como quisiéramos. Los Ponys son chavales normales de Chicago que tienen curros para ir tirando, que tocan música y que, casualmente, salen en “Rolling Stone”. Así pues, ¿crees que se puede hablar realmente de una “escena” cohesionada de grupos underground de punk-rock en Chicago? Sí, por supuesto. Al contrario que en Detroit, aquí reina el buen rollo y siempre estamos tocando y saliendo de juerga juntos. He observado que hay mucha competencia maliciosa por lograr popularidad en Detroit; en Chicago, si dos bandas tocan juntas no se plantean la noche como una pelea por ganarse al público, sino más bien “¡hey! salgamos a divertirnos después del concierto!” Todos estamos en algún grupo y nos queremos entre nosotros; la gente que no toca en ninguna banda nos apoya con entusiasmo. Pero no son solo las bandas undergound de Chicago las que ayudan a perpetuar la escena musical: existe la influencia de grupos de Milwakee como Catholic Boys o The Tears, mucha de gente de Detroit como Clone Defects o Demolition Doll Rods, y también de bandas de Memphis como Lost Sounds, Reigning Sound y Viva Viva L'American Deathray. Adoro esta ciudad. La birra es bastante barata, tenemos comida mexicana y tahitiana; inviernos helados y veranos achicharrantes; buenos amigos y porches espaciosos. Somos la capital del crímen de EEUU, pero también su meca musical. Nueva York y Los Ángeles son chistes comparadas con Chicago. Aparte de la música, estudio comercio en una universidad de Chicago, estoy especializada en la ética en los negocios, hago de niñera, escribo para Horizontal Action y doy clases de cálculo. Cuando no estoy ocupada, me dedico a tener 19 años. www.missilex.com Miss Alex White & Chris Playboy 7" (Missile X Records, 03) Con Hot Machines – “Hole In My Heart” 7" (Cass Records, 04) “Maybe Chicago?” Comp (Criminal IQ, 03) LOS SELLOS: CRIMINAL IQ & SHIT SANDWICH Aunque sus sellos cuentan con apenas año y medio de vida y un catálogo pequeño pero en constante crecimiento, los responsables de Criminal IQ y Shit Sandwich pueden presumir de ostentar varios golpes ganadores en su haber, pequeños hitos en una historia, la del underground punk-rock de Chicago, que se ha ido forjando gracias a su tenaz y vocacional entrega. Criminal IQ editó a finales del pasado 2003 el recopilatorio “Maybe Chicago?”, muy recomendable artefacto para aquellos que deseen tomarle el pulso al estado de las cosas que allí suceden. ¿Sus otras bazas? El colosal debut de Functional Blackouts, jóvenes promesas como VEE DEE o Krunchies y clásicos de la ciudad como los veteranos M.O.T.O. Muchos descubrimos a Shit Sandwich a través del 7” “I Am Homicide” de los tremebundos Tyrades. Tras vender 500 copias en apenas dos horas a través de la web, Norah ya estaba pensando en el siguiente lanzamiento. Mucha atención a otra de las joyas de su lista de la compra, Headache City, el grupo de Norah junto a ex miembros de White+Outs. Al habla con los actores secundarios de una película que no llegaría a nuestras pantallas sin su trabajo. Darius Hurley, Criminal IQ Records ¿Cuándo y por qué montaste el sello? Esto lo empezamos Jon Babbin y yo a principios de 2003 y en mayo nos estrenamos con un 45 rpm de un grupo llamado Phenoms. Tenemos alguna gente trabajando con nosotros, pero básicamente es un esfuerzo mezcla de actitud “do it yourself” y “hoy por ti mañana por mi”. Además, los grupos nos ayudan aportando ideas y participando activamente en la dirección artística de cada proyecto. Decidimos montar Criminal IQ porque no veíamos ningún sello de rock’n’roll que representara lo que ocurría en Chicago por aquel entonces. Supongo que nos hartamos de ver como las buenas bandas tenían que largarse de la ciudad para editar sus discos. Al principio, la gente, incluso las bandas, no nos tomaban mucho en serio porque no teníamos experiencia, pero cuando vieron que empezábamos a sacar discos, las cosas cambiaron y todo ha ido creciendo desde entonces. ¿Cómo ha sido la respuesta de las revistas locales y de los compradores de discos? Chicago es una ciudad inmensa con muchos habitantes, con lo que vendemos muy pocos discos. Hablando el otro día con Jimmy Hollywood, me decía que tenemos nuestra parcela del escaparate en las revistas y radios locales, pero creo que podría ser mejor. ¡Soy más difícil de complacer que él! Pero es cierto que la mayoría de los discos que hemos lanzado han sido comentados en la prensa y pinchados en las “college radios”. ¿Viviste la época dorada del punk-hardcore de Chicago y bandas como Nayked Raygun, Effigies, Big Black, Dv8, Six Feet Under, Subverts o Strike Under? Ves en ella la semilla para la escena que el recopilatorio “Maybe Chicago?” retrata? La verdad es que yo crecí en Londres y estaba bastante metido en el movimiento anarco-punk de principios de los 80. Mi compañero Jon sí que vivió todo aquello, de hecho fue uno de los mánagers de Naked Raygun, Strike Under y The Effigies, con los que sigue trabajando en algunos proyectos. Él te diría que hay ciertas similitudes entre aquello y lo que tenemos hoy en día, aunque la competencia entre las bandas era mucho más feroz entonces. En mi opinión, las raíces del recopilatorio “Maybe Chicago?” van más allá que la escena 80’s, conectan mejor con lo que estalló en California, Nueva York y Londres a finales de los 70. ¿Cómo valoras vuestra participación en el recopilatorio? “Maybe Chicago?” fue idea de Brian Costello, él es Protomersh. No sé como se lo hizo, pero convenció a todas esas bandas para que grabaran un tema para él y luego a Jered para que recorriera la ciudad con su estudio portátil y lo grabara todo, de sótano en sótano. Brian es el rey de las ideas y siempre logra animar a la gente para que se implique en sus proyectos. Nosotros lo hicimos porque Protomersh necesitaba una ayuda con el disco, ya que su salida se estaba retrasando demasiado. Nos sentimos muy orgullosos de haberlo hecho, no sólo porque somos grandes fans de las bandas, sino porque el recopilatorio es una pieza histórica de gran importancia para la ciudad. Tiempo al tiempo. Todas las canciones han sido grabadas expresamente para el recopilatorio y las hay que son los debuts en disco de alguno de los grupos. ¿Cómo están funcionando vuestros discos fuera de Chicago? Parece que gustamos en el circuito nacional de “college radios”, donde Functional Blackouts han sido número 1. En Inglaterra, John Peel se ha declarado fan de ellos y les pincha con regularidad. Nos va moderadamente bien en Alemania e Italia, pero nuestra presencia en España es casi nula. Estamos empezando a cruzar fronteras de forma tímida, pero las cosas van por buen camino. ¿Qué te parece la atención que las revistas le prestan a los Ponys, sin reparar en las otras bandas de la ciudad? Prefieron ver a The Ponys en los titulares que a los Stokes, la verdad. Grupos como ellos o Tyrades se merecen mucho antes el éxito que otras naderías que ocupan páginas y más páginas. ¿Planes inmediatos? Sacar el esperado primer LP de The Mandhandlers, un grupo de chicas que está dando mucho que hablar; re-editar la colección de singles de MOTO que lleva seis años descatalogada; editar un 7” de The Audreys, que suenan como los primeros Velvet Underground y nos encantan; grabar el debut de los Mandhandlers –más violentos que los Screamers- si es que logran no volver a la cárcel; seguir trabajando en el primer LP de los Krunchies y, si al final repiten con nosotros, parece ser que Functional Blackouts tienen preparado otro artefacto de pura dinamita. Mi sueño sería hacer un disco con Baseball Furies en el futuro, son la mejor banda del momento. www.criminaliq.com MOTO – “Kill Moto” Functional Blackouts – “s/t” “Maybe Chicago?” Comp Krunchies – “Interrobang” 7" VEEDEE - "Furthur” Phenoms / Mushuganas – Split 45 Norah Utley, Shit Sandwich Records ¿Cuándo y por qué inició el sello su andadura? Shit Sandwich debutó oficialmente en febrero de 2003, cuando editamos el single “Sex Crimes” de The Fuses. Lo llevamos entre yo y mi amigo Jay, que me ayuda con la web y con todo lo relacionado con el diseño, anuncios, portadas, flyers... Cuando estaba en el instituto creé un pequeño sello llamado Dental Records, con el que saqué dos 7”. Pero era una adolescente cabeza de chorlito que no tenía ni idea de lo que hacía y siempre andaba fatal de pasta, así que lo dejé. Pero era algo que quería retomar cuando fuese mayor, más lista y más obstinada. Cuando entré a trabajar en la distribuidora de discos con la que actualmente me gano la vida, pensé que sería una buena oportunidad para retomar el proyecto del sello. Yo llevo el departamento de ventas, con lo que puedo convencer a mis clientes para que pongan mis discos en su stock. Todo ha sido mucho más fácil que si tuviera que empezar desde cero, y mi jefe y los compañeros en el trabajo me están ayudando mucho. Aún así, tardé un año en editar el primer single, por cuestiones de pasta, pero desde que salió a la calle he ido manteniendo un ritmo regular de lanzamientos. Hasta el momento hemos editado seis referencias. ¿Cómo ha sido la respuesta de las revistas locales y de los compradores de discos? El apoyo de Horizontal Action ha sido vital para mi, han creído en el sello desde el principio. Y es que, a parte de ellos y Punk Planet, no hay muchas revistas que traten el tipo de música que yo edito en Chicago. Aunque no sean de aquí, también he contado con el apoyo de Mitch Cadwell, que escribe para MRR, Tom Wilson, de Artrocker y la revista Fact, y fanzines como Razorcake y www.terminal-boredom.com. En general, mucha gente parece conectar con lo que estoy sacando, lo que está guay, especialmente cuando los halagos vienen de gente a la que no conozco. ¿Cómo ves la escena actual de Chicago? Creo que está floreciendo de forma maravillosa, con un buen puñado de bandas agitando el subsuelo de la ciudad: The Ponys, The M's, The Tyrades, MOTO, The Dirges, Alex White, para nombrar unos pocos. Chicago siempre ha sido un lugar divertido para vivir, porque las bandas que andan girando por el país siempre pasan por aquí. Aunque lo importante es que ahora contamos con todos estos grupos fantásticos forjados en la ciudad. ¿Cómo van las ventas de discos? Intuyo que el single de Tyrades os ha ayudado a daros a conocer, ¿verdad? Recibimos muchísimas peticiones por correo llegadas de todo el mundo -Japón, Alemania, Australia, Italia, Inglaterra...- y del resto de EEUU. Cada disco obtiene un poco más de repercusión, siendo el single de Tyrades el que mejor aceptación ha tenido de lejos. Y es que mucha gente que no conocía Shit Sandwich lo hizo a través de ese single; todavía no se habían publicado reseñas en ninguna revista y ya habíamos vendido 500 copias a través de la web y gracias al boca a oreja. ¿Y el futuro? Sería ideal poder tener suficiente dinero como para sacar un disco al mes, más o menos. Antes de fin de año, lanzaremos el primer LP de nuestro catálogo, de los Fuses, y es algo que queremos seguir haciendo en el futuro. Mi principal objetivo con el sello es pasármelo bien y sacar discos de los que me sienta orgullosa, tanto en la parte musical como en la gráfica. Es divertido, pero también hay mucho de trabajo duro. www.shitandsandwichrecords.com Fuses- “Sex Crimes” 7" White+Outs- “Solid State” 7" Dutchmen/Velcro Lewis and His 100 Proof Band split 7" M.O.T.O.- “Spiral Slouch” 7" Tyrades- “I am Homicide” 7" Headache City- “Knee Jerk Reaction” 7" Próximamente: Final Solutions 7", Fuses CD/LP, Figgs 7” LA REVISTA: HORIZONTAL ACTION Todos los que siguen de cerca o son protagonistas directos de esta historia coinciden en resaltar la vital importancia que la revista Horizontal Action (HA) ha tenido, y sigue teniendo, en la eclosión y actual explosión de la “escena” de Chicago, con iniciativas tan necesarias como el festival Horizontal Action Blackout. Su hilarante mezcla de porno y rock’n’roll, su capacidad para retratar en vivo y en directo todo lo que ocurre en los subterráneos de su ciudad y su constante apoyo a las bandas locales, convierten a HA en una revista única en su género, un ejemplo de periodismo combativo y útil. Hablamos de todo ello con sus máximos responsables, Uncle Ted y Todd Killings. ¿Cuando nació la revista y qué os motivó a lanzarla a la calle? Uncle Ted: Todd y yo empezamos con ella en el verano de 1996. La idea principal era conseguir discos y porno de forma gratis y, de paso, ilustrar la eterna conexión existente entre el sexo y el rock’n’roll. Todd Killings: En la primavera de 1997 ya teníamos nuestro primer número grapado de forma chapucera y una larga lista de buenos sitios donde enviarla. Pensamos que estaría bien inventarnos todo el staff de colaboradores, con sus estúpidas personalidades, para que comentaran discos y vídeos, algo que, a parte del “New Yorker”, era algo sin precedentes. No veíamos buenas revistas de r’n’r al nuestro alrededor, así que decidimos hacer una lo más divertida y ridícula que pudiéramos. ¿Cómo planteasteis el primer festival Horizontal Action Blackout? Uncle Ted: El primer Blackout, planeado para 1997, nunca llegó a celebrarse por problemas varios. Teníamos a Dirtbombs como cabezas de cartel (sólo habían editado un single e iba a ser la primera vez que tocaban en Chicago) y a nuestra banda local favorita, The Brides, que eran unos chavales que trabajaban como peones y tocaban rock’n’roll sucio en un sótano en el mismo callejón donde vivía por entonces. La primera edición se celebró en un bar llamado The Beat Kitchen y tocaron The Guilty Pleasures (con Jered, ahora en Ponys y The Hot Machines, y Matt Billiams, que es nuestro coordinador de eventos y toca también en Hot Machines y Baseball Furies) y The Black Beauties (que era la banda de Canderson, nuestro editor de fotografía). Todd Killings: Nos disgustó que nadie confiara en nuestra primera tentative, porque lo habíamos planeado todo muy bien. Fue entonces cuando decidimos empezar a montar conciertos para grupos desconocidos en pequeñas salas de la ciudad, como Lost Sounds en The Big Horse o Clone Defects en Pop’s. Aprendimos a promover de forma efectiva nuestros conciertos y a crear una pequeña, pero creciente, audiencia de chicos y chicas salvajes y borrachos que acabó convirtiéndose en el corazón de la escena de Chicago. También decidimos concentrarnos más en la revista y esperar al momento indicado para montar un concierto grande. Nuestro amigo Matt Billiams siempre había mostrado interés en ayudarnos con la organización del caudal de conciertos que se acumulaban en nuestra agenda, y para 2001 le designamos responsable de la coordinación de “eventos especiales”. Durante esos cuatro años aprendimos mucho de los errores cometidos para hacer que todo fuese más fácil tanto para la audiencia como para las bandas. Y, afortunadamente, nos deshicimos de esa patraña de estúpidos “fashion-victims” para seguir siendo el más auténtico y divertido certamen anual de rock’n’roll imaginable. En el Blackout de 2001 tocaron Mistreaters, Valentine Killers, Tav Falco & The Panther Burns, Black Beauties, Daylight Lovers, Clone Defects, Andy G & The Roller Kings, Guilty Pleasures, Buzzards, The Mullens y The Dirtbombs. Vimos que estábamos en el camino correcto, cuando nos enteramos que había gente que acudiría en avión para verlo. ¿Cómo véis la actual escena de nuevas bandas de punk-rock, o rock, de Chicago? Uncle Ted: Todos son amigos nuestros y algunos de ellos escriben para HA. La escena es muy diversa y los músicos se apoyan mutuamente para que esto se mantenga caldeado. Se emborrachan juntos, asisten a los shows de las demás bandas, echan un cable cuando es necesario; es una comunidad musical bien avenida. Todd Killings: Es jodidamente genial. Hay muchas bandas buenas aquí y algunas de ellas tienen la oportunidad de girar por el país, que es algo increíble y que, en cierto modo, me llena de orgullo. Hay gente de la que somos amigos desde hace años, pero otros son recién llegados que se han sentido atraídos por la excitación de trasladarse a una ciudad grande y salvaje donde que aprecia el rock que practican. Hemos visto las invasiones de gente Bloomington, Buffalo e Indianapolis que acude para pasarlo bien, montar su grupo y vivir el momento al máximo. También somos afortunados de tener a los miembros de los grupos tocando juntos en distintos proyectos, lo que origina más música fresca y excitante. Y sí, es cojonudo ver como una banda como The Ponys empieza a llamar la atención del mainstream; a mi me gustaría que alguna banda de Chicago pudiera colar una canción en un anuncio de Nissan como hicieron Clone Defects. ¿Qué papel creéis que ha jugado Horizontal Action en el crecimiento de la escena? Uncle Ted: Creo que hemos sido una pieza de gran ayuda para que esto empezara a funcionar. Hemos hecho de todo: realizar los “press-kits” de las bandas para mandarlos a las revistas, conseguirles conciertos, comprarles birras y hasta diseñarles portadas de discos o de posters para sus shows. Creo recordar que una noche Billiams le curó un uñero a Jimmy de Tyrades para que pudiera tocar en el club Mutiny. Creo que una revista, o cualquier otro medio de comunicación, es esencial para el crecimiento de cualquier “escena”. A veces la gente, por alguna extraña razón, necesita que le confirmen que algo está “sucediendo” en lugar de reconocerlo por sí mismos, y creo que la misión de una revista es ayudarle a dar este paso. HA nos ha brindado a Todd y a mi la posibilidad de conocer a mucha gente que jamás habríamos conocido de no ser por la revista. Estoy orgulloso de haber llevado a cabo este proyecto, es algo que me emociona. Todd Killings: De algún modo, creo que hemos ayudado a algunas bandas de rock’n’roll increíbles y auténticas a poder tocar en más clubs, y hemos bombardeado las tiendas de discos y la prensa nacional con las fascinantes chicas y las potentes bandas que aparecen en nuestra revista. Nos alegramos de que estén surgiendo todas estas geniales bandas en el pequeñito jardín que hemos ayudado a construir, y seguimos alucinando al pensar cuanto han evolucionado las salas, que han ido confiando cada vez más en los chavales de la ciudad. Nos lo pasamos en grande todo el tiempo, así que tan sólo hemos ayudado a la gente a dejarse ir y disfrutar de la ciudad y sus bandas. Lo que opinan de Horizontal Action: “Es genial tener una revista de rock’n’roll tan increíble y divertida y que encima habla de grupos oscuros. Además, promueven conciertos que jamás sucederían sin su esfuerzo”. (Jered, The Ponys) “Su importancia es incalculable. Coordinan un montón de shows, apoyan a los grupos y gracias a ellos la escena musical de Chicago ha crecido como la hecho. Ah, y es el único fanzine de punk que conozco con sentido del humor” (Brian Costello, The Functional Blackouts) “Todd Killings me ha apoyado desde el primer día, siempre está ahí para promocionar a los grupos de la ciudad en la prensa o para hacer que los sellos se fijen en nosotros. De hecho, fue él quien le envió a Larry Hardy el single de Missile X que hizo que se interesara por mi. Todd ama la música y lo demuestra por como la promueve a través de su revista y del festival Blackout” (Miss Alex White) “Cualquiera interesado en el rock’n’roll de verdad debería leerla. Es de gran ayuda para todos los que estamos metidos en esto que exista una revista que cubre todo lo excitante que está pasando en la ciudad a nivel musical. Queremos a estos tíos más que a nuestras madres.” (Darius Hurley, Criminal IQ Records) “Es uno de los pocos fanzines de EEUU dedicados al garaje / rock’n’roll . Se distribuye internacionalmente y tiene una gran credibilidad. El festival Blackout es importante porque mucha gente del resto del país tiene la posibilidad de ver a bandas de Chicago que todavía no pueden permitirse girar” (Norah Utley, Shit Sandwich) LO MEJOR DE CHICAGO SEGÚN SHIRLEY TEMPORARY (a.k.a. Miss Alex White) Un claro favorito sería Haircutz & the Electric Candyland Static Studios projects. Una banda que no me pierdo jamás : The Tyrades Una banda que constantemente se transforma en directo : The Functional Blackouts La banda con los miembros más majos: The Krunchies La banda con la mejor capacidad para componer : The Ponys La mejor banda que jamás ha existido : Hot Machines (ha-ha-ha) Una banda que tardó tiempo en gustarme y que ahora adoro: Baseball Furies Una banda con la que acabo de conectar: Vee Dee Una banda que siempre me sorprende favorablemente con sus arreglos y composiciones: The Afflictions (que debería tener más atención por parte de la prensa) Una banda que ha inducido el retorno al rock’n’roll: Dirges Una banda que no es rock’n’roll pero sí muy interesante: The ZZZs Un clásico de Chicago: M.O.T.O. Una nueva banda favorita: Headache City (no puedo esperar a verles todavía más cohesionados) La mejor banda que he visto en mucho tiempo: The Intelligence (aunque no son de Chicago). Una banda de Chicago a la que sigo esperando poder ver: Guilty Pleasures Mi banda favorita de entre las que se han separado en los últimos dos años: Happy Supply Y quiero cerrar esta lista diciendo que odio a The Mashers y preferiría suicidarme antes que volver a verlos otra vez.